REFLEXIONES: Habrá malos momentos...

Sé que muchos fotógrafos pensando dar el salto al terreno profesional leéis este blog. Sé que algunos allegados míos también. Y espero que también alguna persona que se sienta decepcionada por no haber recibido a tiempo alguna foto o contestación mía en los últimos meses.

Más de una vez y de dos algún fotógrafo me pregunta en los talleres o me escribe planteándose en que invertir el escaso presupuesto con el que cuentan para lanzarse a la aventura de la fotografía, y os voy a comentar algo que es triste pero os ayude en vuestro camino. Habrá días y meses malos.

En los dos últimos meses he pasado por dos procesos de duelo, prácticamente seguidos. Hay trabajos y correos en los que me he enfrentado al borde de las lágrimas. Alguna de las situaciones más delirantes que he tenido fue cuando intenté responder a un posible presupuesto de boda desde el tanatorio (sé que venían recomendados por alguien y me disculpo de antemano, no llegué a enviar dicho presupuesto). Cuando me dí cuenta de que a los dos días de que falleciera mi padre tenía que entregar un trabajo urgente, y lo hice (fueron encantadores en todo momento, es que realmente corría prisa). Cuando fui a un evento de moda, sin haberme echado un vistazo (ahora me veo reflejada en el espejo en algunas fotos y me doy cuenta de las pintas con las que iba...). He dejado correos sin contestar, presupuestos sin enviar, y he creído era capaz de hacer más cosas de las que realmente era capaz de hacer.

En algún momento mi cabeza se bloqueó para hacer presupuestos, y ha sido solo gracias a la confianza de amigos y clientes pasados que he seguido haciendo trabajos. O por los compromisos adquiridos mucho antes de esta situación.

No escribo estas palabras para dar pena, ni para pedir comprensión. Escribo estas palabras para que seáis conscientes de como en dos meses la vida te puede cambiar radicalmente. Si tenéis unos gastos altos al mes, que esperáis compensar con un volumen de trabajo alto habrá ocasiones en las que no podáis hacerlo. La fotografía bebe, al menos en mi caso, de mi misma. Nace de muy dentro y si no estoy bien, se nota. La cuota de autónomos sigue llegando mes a mes, los gastos fijos también.

Lo he dicho alguna vez en persona, y lo vuelvo a comentar. Guardad para los tiempos malos...


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